Blume in a pot: El emprendimiento que promete flores para todo el año.

Innovación valdiviana apoyada por Austral Incuba  produce bulbos de crecimiento rápido contra estación sin alterar el ciclo biológico de las plantas y con menor uso de recursos.

Desde la Región de Los Ríos, Paula Hartwig y Margarita Echenique, socias fundadoras de Blume in a pot, han marcado un antes y un después en las secciones de productos de jardín en tiendas de retail durante la “temporada baja”. Todo esto, cumpliendo la promesa de “llevar la primavera a tu casa”.

“Nosotras producimos en contra estación, cuando las flores de corte nacionales son escasas y de mayor precio, pues son importadas. Existen pocos productos florales en el otoño e invierno que tengan las características de nuestro producto. Esta particularidad hizo que eleváramos las ventas en las secciones de jardinería en una época en que generalmente bajaban su rendimiento”, explica Margarita Echenique, revelando la clave de este emprendimiento que en 2018 se adjudicó recursos del Programa Regional de Apoyo al Emprendimiento (PRAE), Región de Los Ríos.

En concreto, Blume in a pot introduce un concepto único y novedoso, que consiste en la producción y venta de bulbos de crecimiento anticipado que permiten tener flores de interior durante los fríos meses de invierno. Para ello trabajan con cinco colaboradores, los que en temporada alta llegan a 10 personas.

“A fines de 2016 constituimos la empresa, asociándonos con más dudas que certezas, y realizando nuestra primera importación para la temporada 2017. Comenzamos a vender nuestros maceteros con flores de bulbo en locales pequeños en Valdivia y en Santiago. Viajábamos detrás de nuestras plantas a tener reuniones con clientes y a promocionar nuestros productos. En la mitad de nuestra primera temporada comenzamos a vender en algunos Jumbo de Santiago y regiones. Eso nos abrió al mercado del retail y nos permitió darnos cuenta del gran potencial del producto”, relata Margarita.

Además del sistema contra estación, que utiliza tecnologías que les permiten diferir la producción para llegar a sus clientes on-time, en un plazo de 3 días, Blume in a pot destaca por un requerimiento hídrico y espacial mínimo para producir sus flores de bulbo. “Esto supone una tremenda novedad respecto de los cultivos tradicionales de floricultura empleados en nuestro país”, comenta la emprendedora.

De este modo, compiten directamente con un ramo de flores, pero a diferencia de éstas, ofrecen un producto de mayor duración y que no interrumpe el ciclo biológico de la planta, además de ser más sustentable.

“Emprendemos desde Valdivia, lo que es un desafío tremendo, pero también lo consideramos un privilegio: estamos haciendo algo que nos gusta mucho, pero sin perder nuestra calidad de vida. Evidentemente, el tema de las enormes distancias en nuestro país incide en el negocio, pero con una adecuada logística es perfectamente posible producir desde Valdivia para todo Chile, y por qué no, para Sudamérica y Norteamérica”, agrega Margarita.

En el marco del proyecto PRAE que ejecutan, Blume in a pot cuenta con el apoyo de Austral Incuba, incubadora de negocios de la Universidad Austral, patrocinada por Corfo. Este respaldo es valorado por las emprendedoras, ya que como señala Margarita, ha sido fundamental principalmente en términos de seguimiento. “Austral Incuba cuenta con un equipo sólido y competente que nos guía y encausa. Son facilitadores del proceso a través de una plataforma digital que realmente aporta en agilizar y dar feedback del proyecto”, asegura.

En cuanto a los planes de corto y mediano plazo, la empresa pretende optimizar sus procesos, incorporando más tecnología a su producción, a la par que espera seguir creciendo en el retail nacional, abarcando más clientes y ciudades en Chile.

En el largo plazo, la idea es desarrollar líneas investigativas en torno a la producción de bulbos y llegar con Blume in a pot al resto de Sudamérica y también a Norteamérica.

Te invitamos a conocer más sobre este emprendimiento en http://blumeinapot.cl/

 

No hay fronteras para el emprendimiento innovador

Por Macarena Sáez, gerente de Austral Incuba.

Para los emprendedores chilenos, el límite es el mundo. Un ejemplo de ello lo vimos hace unas semanas con la startup nacional de alimentos vegetales The Not Company (NotCo), que recaudó US$30 millones en una rueda de financiamiento que tuvo al mismísimo Jeff Bezos –fundador y presidente de Amazon- entre sus inversores. Este logro, sumado al anuncio del pronto inicio de ventas en Brasil, fue noticia en diversos países y en Chile sirvió para recordar el poder y el alcance que pueden tener las buenas ideas, que no reconocen fronteras.

Este caso reciente confirma que para las empresas emergentes, y que han hecho una fuerte apuesta por la innovación, internacionalizarse no es una tendencia, sino que derechamente una necesidad. El mercado chileno es pequeño, por tanto, una buena forma de rentabilizar innovaciones tecnológicas -que demandan alta inversión en investigación y desarrollo- es mirar y avanzar hacia otras latitudes, pensando y actuando globalmente con el fin de conseguir una comercialización más amplia.

Por otro lado, el desarrollo y la maduración del ecosistema  a nivel nacional ha hecho surgir un perfil de emprendedores mejor preparados y con necesidades más sofisticadas, que exigen ponernos a la altura a quienes participamos como actores de dicho entorno.

Aspectos como los antes mencionados hacen inevitable emprender el vuelo, sobre todo cuando el mercado de capital Angel en Chile aún es insuficiente, dado que no existe una cultura de invertir en etapas verdaderamente tempranas, donde se enfrenta un riesgo altísimo.

No obstante, éste es aún un proceso en ciernes. Según el reporte Global Entrepreneurship Monitor 2018-2019 (GEM), América Latina y el Caribe es la región con menores tasas de internacionalización en el mundo, considerando como “internacionales” a los emprendedores que registran al menos el 25% de sus ventas en mercados extranjeros. Bajo este criterio, GEM solo destaca a Puerto Rico, donde la mayor parte de su comercio está dirigido a Estados Unidos. Sin embargo, si hablamos de innovación, el estudio sitúa a los emprendedores de Chile y Luxemburgo a la cabeza del listado (48%), lo que permite proyectar que la internacionalización de emprendimientos locales debería seguir al alza hacia el futuro y marcar números mucho más significativos.

En este escenario, iniciativas como el Global Accelerator Program – Chile (GAP Chile) -fruto de la alianza entre la aceleradora global Velocity TX, de la Texas Research & Tech Foundation de EE.UU., y Austral Incuba, incubadora de negocios de la Universidad Austral (UACh), apoyada por Corfo- creemos que pueden jugar un papel muy relevante. Esto, considerando que entran a cubrir una etapa post-incubación que requiere y exige visión y acción internacional.

GAP Chile seleccionará cada año cuatro empresas emergentes innovadoras y de alto impacto, en los sectores de energía y cleantech, alimentos (agroindustria y acuícola), ciencia y salud. Ellas podrán ser parte de un programa de aceleración comercial de tres meses en Estados Unidos, que les permitirá acceder a redes de valor estratégicas en dicho país.

Esperamos que este potente programa sea un apoyo para la tan necesaria internacionalización, que ya ha dejado de ser un proceso tradicional de exportación, colocándonos ahora el desafío de que estas startups puedan mantener su vínculo con Chile y sigan agregando valor al país, desde afuera.

La convocatoria para postular estará abierta hasta el próximo 19 de abril, a través de la siguiente dirección web: http://www.australincuba.cl/global-accelerator-program-chile/